domingo, 17 de junio de 2012

Amigos

Han pasado muchas cosas.
Aprendemos mucho, y las opiniones que teníamos en un tiempo cambian totalmente.

Hoy esta noche todo ha perdido sentido... realmente lo perdió hace mucho tiempo. Me he vuelto ateo.

Recuerdo cuando navegaba con la bandera de la soledad, cuando las fiestas y bailes eran pecado a ojos de mis padres(lo que ciertamente influenciaba un poco en mi) y cuando tenía la eternidad por delante.

Mi vida es limitada, y a penas un suspiro. Y hoy tengo más responsabilidades, más exigencias.
Y el problema es que caí en cuenta de esta libertad "demasiado" tarde. Cuantas noches desperdicié? cuantas personas no conocí, con cuantas mujeres no bailé y a cuantos amigos mantuve lejos.

Es una especie de coraje conmigo mismo... y uno intenta canalizarlo a los padres, a la religión, a todo... pero finalmente sabemos que es la culpa propia. Que nuestras decisiones nos llevaron a esto.

Y no hay solución, estamos tan acostumbrados a esta manera de vida, que intentar algo nuevo parece una falsa. Que vergüenza.

Hoy quiero salir a bailar, leer más libros, conocer más gente, desarrollar más actividades sociales... disfrutar de la vida cómo no disfruté hace tiempo.

Pero no puedo. Que dolor que incluso mi novia, que ama las fiestas, no se ve conmigo saliendo. Aunque su presencia conmigo es genial, el que sutilmente me excluya de eso es doloroso.

Esto es estúpido... totalmente estúpido.

Cuando reconoces un círculo vicioso que te destruye lo más sano es buscar el carácter para destruirlo y surgir.
y eso haré.