domingo, 31 de octubre de 2010

...después del café, el vino y las cervezas

Te dije adiós y entonces me fui con ella.
Que pasó anoche? je, que no pasó...
no hablamos sobre eso realmente, no hicimos un consenso de lo que sucedía, irónicamente ni un diagnóstico compartido. Simplemente fue.

Sentí el vacío, el comenzar de nuevo. La estupidez humana finamente ejemplificada, interpretada con maestría por un artista kamikaze, que una vez más tuve que ser yo.

Pero que importa, si es mi camino.
que importa, si es mi decisión.

Tengo miedo.
Déjame entrar... por favor.

sábado, 30 de octubre de 2010

Curioso

Es curioso que hoy, cuando te estaba pensando, me llegó un mensaje tuyo.

Tu fuiste el amor que no quise seguir, la vida cuya cruz no quise cargar. Es tonto, y lo sé, pero sonreía aún mientras le daba la espalda a la posibilidad de estar juntos. Hubo un tiempo en que estuvimos cerca, muy cerca, e hicimos el amor, jugando como dos niños; entendimos muchas cosas, como por que las mujeres casadas usan el pelo corto y el sabor de un buen café. Pero sólo fuimos dos amigos y nada más.

Sí... y aunque hubo un tiempo que así fue, ahora y por siempre sólo seremos una imagen plasmada en la pared, que se cuela a nuestro plano desde otra dimensión en la que juntos fuimos felices hasta el final.

Pero esta noche, dime, entonces... me darás más café?

Todo

Todo es sólo una ilusión, sólo un suspiro. Pero aún dentro de las ilusiones y alucinaciones hay dolor, hay placer.

Como si las estrellas salpicadas en el cielo realmente fueran fogatas que alguien encendió, al rededor de las que se cuentan historias de miedo y esperanza, de felicidad y dolor; en una noche fría, eterna, en la que algún día a todos nos llega el momento de dejar de soñar.

sábado, 23 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

Dándole la espalda al Crepúsculo

Cuando anochezca
y por donde sale el sol, este una nube que deje pasar sólo algunos rayos como dedos de Dios,
mira entonces al otro lado del horizonte, y se forma una imagen en negativo de lo que ocurre.
Me pareció interesante, y espero un día fotografiarlo. Es como si la noche 'amaneciera', extendiendo su manto negro en los cielos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Brindo por tu felicidad

Te lo dije, yo lo sabía!
en ese momento no me creías y llorabas como quien tiene un corazón que agoniza. E incluso yo mismo sentí miedo de que así no fuese, pero sucedió.

Te dije que lograrías seguir adelante con tu vida, que todo iría bien, que a alguien más encontrarías.

Gané, y sonrío por eso, brindo por eso, con esta copa en la que alguna vez estuvo tu sangre y en la que ahora esta la mía, y si, también, ahora hay alguien a quien esta vez puedo ofrecérsela.

Incienso




Hoy gasté mi última barrita de incienso.
Cuando al prendí, supe que con ella se darían por terminadas mis esperanzas, nunca hubo realmente forma de dar marcha atrás. Apagué la luz, y en la oscuridad brillaba como el último carbón encendido del infierno, como la última alma solitaria en medio de la eterna nada.
Era como si fuera de esas cuatro paredes no existiese nada, y así era en realidad. Por que detrás de esas gruesas paredes, más allá de esas pesadas cortinas, no había nada para mi, ni lo hubo nunca... "lo habrá algún día?" Me pregunté entonces de manera sincera, pero inmediatamente sonreí con sarcasmo, sobre la improbabilidad de que eso sucediera.

Hacía tanto tiempo, que ya había olvidado cual era el olor de ese incienso, ahora, siendo ese mi última posesión, lo disfrutaba lentamente, como quien saborea el último platillo o la última noche de amor, antes de ser ejecutado. O supongo que así debe de ser... ahora que lo pienso, es necio suponer la forma en que se disfrutan y se saben esas cosas si realmente nunca se han experimentado, y quien lo haya hecho, probablemente jamás pueda trasmitir ese sentir a nadie.
Sin embargo, creo que así se debe saborear... si, así debe de ser. 

Hace días que di mi última comida: atún sin mayonesa... que horrible. Si hubiera sabido que sería lo último que comería, jamás habría comido atún en mi vida... pero no por que lo odiase... si no por que así me llevaría el sentir de que lo último que comí fue algo nuevo.. algo original, y habría roto un poco la rutina que me había impuesto la necesidad desde hace tiempo, la de ir agotando todo lo que conocía y tenía, saboreándolo por última vez. Incluso eso me daba más nostalgia en el momento, y me sigue dando ahora, cuando recuerdo haber gustado los mismos labios por última vez. 

Tal vez... por eso olvidé cual era el aroma del incienso. Y en la oscuridad encendí mi lámpara para ver como el humo subía por mi habitación, como acariciando el tiempo, que se había detenido para gustar de tan suave goce. Porque... el humo, por si no lo sabían, es un gran amante, y un gran amigo, consejero y amigo (si, dos veces) ¿Por que lo digo? ¡por que así debe de ser! si no, hubieran sido estúpidos todos los que a él recurrían cada cierto tiempo como sano hábito.

Cambiando de tema, que despejada esta la noche, incluso de estrellas, al parecer hará buen clima cuando exista nuevamente un mañana. ¿Por que siempre se habla del clima? a nadie le importa realmente.

Grito, salto, me muerdo la lengua, sangro. A nadie le importa ni nadie puede verme u oírme. Afuera, en el silencio, no existe un ojo o un oído que puedan percibirme... tampoco una piel a la que pueda acariciar, ni un alma por la cual pueda yo sacrificar mi alma, ya no la hay...
¿pero que digo? si ya una vez vendí mi alma, aquella noche en que brillaban las estrellas, y en medio de la velocidad y el viento yo lloré, lloré por alguna mujer, entre tantas, que había cautivado mi corazón. Pensé en su bienestar, y su hermosa sonrisa, en su futuro y en la eternidad, y entonces di para su salvación mi alma. Y después, ¿que pasó? lo único que puede suceder después de aquello, pero ustedes, quienes no pueden leerme, ya saben aunque aún no se lo hayan planteado nunca. Por que aprender es recordar, ¿o no?

No queda otra cosa que dormir, repitiéndome, antes de perder la conciencia, que podré alejarme de todo esto, vivir una vida tranquila y encontrar aquello que no poseeo, aquello que nunca tuve realmente y que nunca he visto, pero que a pesar de eso lo sé a la perfección, incluso tengo en mi mente la forma en que podré saborearlo por primera vez y la manera en que al final disfrutaré como despedida, de esta vida y de todo, por que ahí, en ese lugar, pasaré inmediatamente de ninguna parte a todos lados, y será como cuando., hace mucho, fui feliz.
¡oh! mira, como sube el humo...

domingo, 10 de octubre de 2010

Y ahora que?

y ahora que hago?
Es de noche, y hace frío... tengo miedo.

Es curioso, después de haber recorrido tantos caminos mentalmente, de dar vueltas y vueltas, de verlo todo sin realmente haber visto nada, regreso a la realidad, no puedo escapar de las consecuencias, retractarme de mis decisiones...

He aprendido cosas, trascendentales, eternas... poco prácticas cuando se enfrentan a la ambición y el egoísmo imposibles de desterrar de la mayoría de las almas. ¿alguien podría salvarme? sacudir el mundo un poco para que pueda bajarme y vomitar.

¿Por que he seguido? por mi orgullo, por las esperanzas que un día tuve y por las esperanzas que los demás han puesto en mi. Y si... por que  a veces aún recuerdo y deseo continuar.

Es difícil, y mi orgullo desea luchar y esforzarme, pero mi pereza y mis sueños de libertad me dicen que tome las alas de la noche y me dirija hacia otro mundo, ese mundo diferente, extraño, con también miles de posibilidades, ese mundo que existiría si aquellos días hubieran sido diferentes. Que lo deje todo.

No se puede dar marcha a tras, por que no existe lugar a donde volver... así es.
El tiempo sigue su curso... Y podría forjarme un nuevo futuro, y lo haré.

Me detengo un momento y cierro los ojos. La noche termina, y una vez más el sol verá mi rostro y una vez más caeré, y una vez más, me levantaré.