A veces en la vida, conoces excelentes personas solo por un corto momento.
Esas personas que tienen algo diferente y especial.
Es una lástima que en esta vida no podamos ver la continuación de sus historias.
En el tiempo que estado haciendo lo que estoy haciendo, he tocado varias vidas... en un momento en el que estaban especialmente vulnerables.
He visto su dolor, su alegría, su aceptación... su coraje, sus deseos de rebelarse contra el destino que les ha toca, sus ganas de aferrarse a la vida. El amor de una madre ante una hija que nunca le dará nietos, que nunca si quiera le dirá "mamá" y tampoco le traerá noticias felices de la escuela.
El sufrimiento a mi alrededor. Eso no me duele... no me duele, a menos que piense en ello, puedo seguir sin pensarlo, y no me duele, ni me da por pensarlo tan continuamente. Y si lo pienso algunas veces, lo acepto, por un momento me toca, pero nada más. Así debe de ser para seguir adelante.
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