Que triste es que a sus tan sólo 30 años y con su bonita cara, este muriendo....
Tan sólo subí a su cuarto una vez, casi en lo alto de la torre.
Entré, y bajo su mirada debilitada le pregunté como se sentía.
Guardó silencio, se veía con franca dificultad al respirar. La mujer que la acompañaba respondió por ella: "ya no ha tenido tanta fiebre"
Toqué la piel de su antebrazo, ardía.
"Estaremos aquí, para cualquier cosa que se ofrezca"
Entonces crucé la puerta y jamás volví.
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