jueves, 2 de diciembre de 2010

Química

Saludé y le entregué la sangre, entonces ella la miró y la golpeó un poco, asegurándose de la calidad.

Mientras ella hacía lo que era sólo su trabajo, yo la bombardeaba con golpes de mirada, después fijaba la vista en un punto indeterminado y luego miraba su reflejo en el vidrio de la ventana, esa era la forma más segura de observarla.

Siempre que la pienso viene a mi mente el recuerdo de que ya lleva 9 años con alguien, y que probablemente la edad que le calculé la primera vez que la vi sea muy diferente a la que realmente tiene.

Disfruté de su presencia y mi día mejoró un poco, y aún mucho después del "gracias, hasta luego" su sonrisa continuó inspirándome profundamente.

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